Roberto Bolaño: «Uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte»

Poeta. Cuentista. Novelista. Roberto Bolaño nació en Chile, pero pronto viajó a México, donde siguió sus estudios secundarios y fundó, junto a otros jóvenes poetas, el Infrarrealismo. Luego viajó a Francia y a España, donde vivió hasta su fallecimiento. Partió joven, a los cincuenta años, pero pudo disfrutar del reconocimiento: recibió innumerables premios. Creía en la documentación previa a la escritura y en las influencias literarias. En su decálogo resaltan nombres de a quiénes leer, y de a quiénes no.

Manuscrito de su novela «El espíritu de la ciencia ficción». Foto: El País.
  • Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte. 
  • Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.

  • Cuidad la tentación de escribirlos de dos en dos [que] es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.

  • Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.

  • Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.

  • Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.

«Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince».

  • Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!

  • Bueno lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de este pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.

  • La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.


  • Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.

  • Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas.

  • Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.

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