Charles Bukowski: «Si vas a intentarlo, ve hasta el final»

Amado por el público, odiado por la crítica literaria: así era Bukowski. Conoció el éxito cuando a pedido de John Martin —fundador de la editorial Black Sparrow Press—, renunció a su empleo como cartero y se dedicó netamente a escribir. Despreocupado por cómo sobrevivir gracias a los cien dólares que Martin le pagaba mensualmente, pudo crear más de treinta obras. «No es un escritor de verdad. No tiene vocabulario» decían de él, y él lo sabía. Se burlaba de esto. En el relato «Los escritores», mientras dos poetas se emborrachan porque un escritor llamado Follawski, sin estilo, tiene más éxito que ellos, Follawski, también ebrio, escribe. Bukowski sabía que no había otro modo, había que ir hasta el final. Bebedor, apostador, mujeriego, pero con personalidad. Sus novelas y relatos lo reflejan. Con corazón. Su poesía lo refleja. Podrá no haber dejado un decálogo para escribir la novela o el cuento perfecto, pero dejó en su poesía lo que para él significaba crear.

Acto creativo

Por el huevo roto en el suelo
por el 5 de julio
por el pez en la pecera
por el viejo en la habitación Nº 9
por el gato sobre el muro.

Por vos mismo
no por fama
ni por dinero
tenés que seguir luchando.

Cuando te hacés viejo
disminuye el atractivo
es más fácil cuando se es joven
cualquiera puede alcanzar
las alturas alguna que otra vez.

La clave consiste en
resistir.

Cualquier cosa que sirva
para que
esta vida siga bailando
frente a
Doña Muerte.

Aire, luz, tiempo y espacio

“Sabes, yo tenía una familia, un trabajo, algo
siempre estaba
en el medio
pero ahora
vendí mi casa, encontré este
lugar, un estudio amplio,
deberías ver el espacio y la luz.

Por primera vez en mi vida voy a tener el lugar
y el tiempo para
crear”

No, nene, si vas a crear
vas a crear trabajando
16 horas por día en una mina de carbón
o
vas a crear en una piecita con tres chicos
mientras estás
desocupado,
vas a crear aunque te falte parte de tu mente y de
tu cuerpo, vas a crear ciego, mutilado, loco,
vas a crear con un gato trepando por tu
espalda mientras
la ciudad entera tiembla en terremotos,
bombardeos, inundaciones y fuego.

Nene, aire, luz, tiempo y espacio
no tienen nada que ver con esto
y no crean nada
excepto quizás una vida más larga para encontrar
nuevas excusas.

«No lo intentes». Tumba de Bukowski en Green Hills Memorial Park.

Lanzar los dados

Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
De otra forma ni siquiera comiences.

Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
Esto puede significar perder novias,
esposas,
parientes,
trabajos y,
quizá tu cordura.

Ve hasta el final.
Esto puede significar no comer por 3 o 4 días.
Esto puede significar congelarse en la banca de un parque.
Esto puede significar la cárcel.
Esto puede significar burlas, escarnios, soledad…
La soledad es un regalo.
Los demás son una prueba de tu insistencia, o
de cuánto quieres realmente hacerlo.
Y lo harás,
a pesar del rechazo y de las desventajas,
y será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado.

Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
No hay otro sentimiento como ese.
Estarás a solas con los dioses
y las noches se encenderán con fuego.

Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Hasta el final,
hasta el final.

Llevarás la vida directo a la perfecta carcajada.
Es la única buena lucha que hay.

¿Así que quieres ser escritor?

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Algunas novelas y libros de relatos de Bukowski.

Si primero tienes que leérselo a tu esposa
o a tu novia o a tu novio
o a tus padres o a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
o hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

Arte

Cuando el
Espíritu
Se desvanece
Aparece
La
Forma.

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